Cinco puntos importantes a tener en cuenta durante la visita de Obama

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Manténgase atento a cómo cubrirán los medios el suceso y a qué recursos apelarán para "informar".

 

Comunicado del 20 de Marzo del 2013
Artículo traducido por ReporteHonesto de HonestReporting, escrito por Alex Margolin
 
Con el presidente Barack Obama aterrizando en Jerusalén durante su primera visita oficial a Israel, Medio Oriente vuelve a ser la noticia más importante en la prensa internacional.
Aunque la mayoría de informes de los medios antes de la visita señalaron el deseo del gobierno de Obama de "reiniciar" las relaciones entre los EE.UU. e Israel, hay una serie de cuestiones que a menudo surgen cuando algunos de los medios de comunicación informan sobre Israel en el ámbito diplomático.
Los siguientes son cinco de los puntos principales a tener en cuenta dentro de la cobertura de los medios de la visita de Obama.
 
1. Los asentamientos son el mayor obstáculo para la paz.
 
Uno de los temas más recurrentes en los medios de comunicación desde los primeros días de la administración Obama es que el proceso de paz se ha estancado debido a que Israel se niega a detener la construcción en los asentamientos judíos en la Ribera Occidental.
La idea ganó impulso en el primer año de Obama como presidente y los medios de comunicación han mantenido la narrativa desde entonces. A menudo se ignora el hecho de que Israel implementó un congelamiento de 10 meses de actividad de los asentamientos – y el hecho de que esto no provocó ningún impacto en las conversaciones de paz. La AP tiene las cosas claras, sin embargo, nada se ha publicado sobre que los palestinos no han aprovechado la oportunidad del congelamiento para negociar la paz.
La afirmación de que Israel es responsable del impasse, sin embargo, es probable que aparezca en la cobertura de la visita de Obama. Revisiones sobre la relación entre Israel y Estados Unidos durante la cadencia de Obama son tendientes a afirmar que los asentamientos son la causa de la fricción entre los aliados, implicando fuertemente que las conversaciones de paz han estado en suspenso porque Israel se ha negado a implementar un congelamiento.
Pero como dijo Bret Stephens del Wall Street Journal acertadamente, la cuestión es en gran medida irrelevante.
 

Me gustaría oír al presidente decirle a los palestinos durante su visita a Belén que lo que realmente se interpone entre ellos y el Estado no es Israel o sus asentamientos. Israel desmanteló sus asentamientos en el Sinaí por el bien de la paz con Egipto y los ha desmantelado de nuevo en Gaza con intereses de desenganchar la conflictiva franja costera. La mayoría de los israelíes con mucho gusto lo harían de nuevo en aras de una verdadera paz con los palestinos.

 
2. Israel no está interesado en la paz.
 
Otro tema que ha aparecido repetidamente en las noticias durante los últimos años es la afirmación de que los israelíes ya no se preocupan por la paz con los palestinos, ya sea porque la vida en Israel está muy bien sin ella, o porque simplemente Israel no estaría preparado para hacer los sacrificios que serían necesarios.
El tema fue más prominente expresado en la revista Time en el 2010, y se ha manifestado en diversas formas y con cierta regularidad desde entonces.
Lo que suele faltar en las cuentas de los medios de comunicación sobre las actitudes israelíes hacia la paz es el estado del socio para la paz. Las encuestas de opinión israelíes muestran consistentemente que los israelíes apoyan los esfuerzos para llegar a una paz auténtica y estable, pero no creen que hay perspectivas en el horizonte de una paz duradera con los palestinos.
Como Bret Stephens afirma en el editorial citado anteriormente, hay buenas razones para el escepticismo israelí:
 

Los israelíes no pueden tener confianza en esa paz, siempre y cuando los palestinos: elijan a Hamas al poder, animen el bombardeo contra ciudades israelíes, insistan en un "derecho de retorno" a Tel Aviv y Haifa, jueguen a las charadas en la ONU, se nieguen a negociar directamente con Israel, y crien a sus hijos con una dieta de insultos antisemitas. En su discurso de 2009 en El Cairo, Obama dijo la verdad sobre la negación del Holocausto en el mundo árabe. Él no debe privar a su público palestino de una dosis similar de verdades y menos aún en Belén.

 
Esté atento a las noticias que ponen toda la responsabilidad por el estancado proceso de paz en Israel. Si los medios no tienen en cuenta la falta de esfuerzo del otro lado, están perpetuando una imagen distorsionada de la región.
 
3. El nuevo gobierno israelí no es un socio para la paz.
 
Aunque el nuevo gobierno israelí ha estado en el poder durante sólo un día antes de la visita de Obama y contiene más ‘moderados que el gobierno al que sustituye, algunos informes de los medios tienden a centrarse en las políticas de sus miembros más agresivos – y para sugerir que no es un gobierno adecuado para  acordar la paz con los palestinos.
De hecho, es un gobierno que fue elegido para resolver cuestiones decididamente domésticas, no para asuntos de diplomacia.
Y el gobierno continúa encabezado por el Primer Ministro Benjamín Netanyahu, que ha sido repetidamente criticado por ser desinteresado en la paz a pesar de las numerosas declaraciones en sentido contrario.
El Washington Post ofrece una ilustración sutil.
 
Después de citar declaraciones conciliatorias de Netanyahu a los palestinos durante la ceremonia de juramento para su nuevo gobierno, el periódico inmediatamente arroja dudas sobre las perspectivas de paz.
 
"Con un socio palestino que está listo para llevar a cabo negociaciones de buena fe, Israel estará listo para un compromiso histórico que pondrá fin al conflicto con los palestinos de una vez por todas," Netanyahu [dijo].
 
Sin embargo, las posiciones claves de su nuevo gobierno están en manos de los fuertes partidarios de los asentamientos israelíes en la Ribera Occidental, un tema que ha obstaculizado los esfuerzos para reanudar las negociaciones de paz.
 
El artículo continúa con una lista de declaraciones anteriores de los miembros del gobierno en apoyo de los asentamientos.
Con demasiada frecuencia, los medios de comunicación dan la impresión de que las declaraciones de Netanyahu sobre la paz no son genuinas. El mismo nivel de crítica, sin embargo, nunca se aplica a sus homólogos palestinos.
 
4. El conflicto palestino-israelí es el problema central del Medio Oriente.
 
Los acontecimientos de la primavera árabe en un lugar como Egipto, o el invierno árabe en áreas como Siria y Libia, deberían haber cerrado el libro con el argumento de que el conflicto israelí-palestino es la clave de todos los asuntos de Medio Oriente.
Mientras un Estado árabe tras otro vio a sus ciudadanos levantándose contra sus líderes opresivos, los problemas reales en el corazón del mundo árabe fueron revelados, y no tenían nada que ver con Israel.
Algunos medios de comunicación, sin embargo, se niegan a renunciar a la creencia largamente sostenida de que la solución del conflicto entre Israel y los palestinos tendrá un efecto dominó en el resto de la región.Haaretz pone su propio giro en el tema, opinando que con la inestabilidad en Siria y más allá,
 

la visión sostenida desde hace mucho tiempo de que el asunto israelí-palestino puede convertirse en un instrumento para calmar la zona, aliviando antagonismos hacia los EE.UU. e incluso ayudando en la formación de una coalición liderada por Estados Unidos contra Irán, está destinada a convertirse en doblemente atractiva.

 
Los líderes mundiales, entre ellos el rey jordano Abdullah, también son reacios a renunciar a la idea.
No sería de extrañar que algunos medios de comunicación traten de vincular la visita de Obama con la opinión de que la reactivación del proceso de paz tiene implicaciones globales. Será más difícil para ellos demostrar, sin embargo, que la paz entre Israel y los palestinos va a calmar la guerra civil en Siria.
 
5. La exageración de las tensiones entre Obama y Netanyahu.
 
No es ningún secreto que las relaciones entre Obama y Netanyahu han sido frías en los mejores casos, e incluso un tanto hostiles a veces.
Pero a pesar de las tensiones evidentes entre los dos en el pasado, sigue siendo posible que los medios de comunicación exageren el problema. Muchas veces los aliados tienen desacuerdos sobre política, pero no es para que los medios maximicen la cuestión  por el fin de obtener mayores ventas de periódicos.
 
La administración Obama ha tenido cuidado de evitar presionar a Netanyahu públicamente sobre la paz o Irán, al menos durante el período previo a la visita. El centrarse en las relaciones pasadas entre los dos líderes como una de las líneas principales de la historia de la visita terminaría tratándose de un periodismo perezoso.
 
 
No deje que la prensa distorsione la reunión entre Netanyahu y Obama para que quepa una de las narrativas pre envasadas difundidas por los medios de comunicación. Y si encuentra alguno de los puntos anteriores en las noticias, asegúrese de presentar su queja ante el medio responsable.
 

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