Los dirigentes iraníes celebraron una reunión de emergencia ante el temor a nuevas protestas. Los responsables de seguridad advirtieron sobre un posible colapso económico, desempleo masivo y el cierre de industrias clave.
Según informes, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán celebró una reunión de emergencia ante el creciente temor a protestas antigubernamentales generalizadas, mientras el país enfrenta una profunda crisis económica.
Según un informe publicado por Iran International, durante la reunión, los funcionarios advirtieron que la economía iraní podría resistir tan solo entre seis y ocho semanas más bajo el bloqueo marítimo impuesto por el ejército estadounidense.
El informe señala que sectores clave, como el petrolero, el petroquímico y el siderúrgico, se han visto gravemente afectados. Las exportaciones de acero iraní se suspendieron oficialmente ayer, aproximadamente un mes después de que importantes plantas siderúrgicas resultaran dañadas en ataques de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Se prevé que la recuperación tome años.
Funcionarios de seguridad también advirtieron que, para finales de la primavera, hasta dos millones de trabajadores del sector privado podrían perder sus empleos, debido al cierre continuo de centros de producción en industrias vitales.
El consejo también analizó los efectos del bloqueo de internet, que, según informes, ha durado alrededor de 60 días. De acuerdo con las evaluaciones presentadas en la reunión, cerca del 20% de los trabajadores que dependen del empleo en línea se han quedado sin ingresos.
Según los informes, las autoridades expresaron su preocupación de que cualquier protesta a gran escala durante las conversaciones en curso con Estados Unidos pudiera desestabilizar gravemente al régimen.
El informe también señala que el cierre de bancos, bolsas de valores y mercados de divisas prácticamente ha paralizado la actividad económica y ha contribuido a una fuerte inestabilidad de precios en todo el país.
Según se informa, las autoridades iraníes están particularmente preocupadas por las manifestaciones previstas con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, el 1 de mayo, lo que ha elevado el nivel de alerta entre las fuerzas de seguridad.
La última gran ola de protestas en Irán tuvo lugar en enero, en medio de una inflación galopante y el empeoramiento de las condiciones de vida. Durante los disturbios, las autoridades desplegaron un gran número de efectivos de seguridad y restringieron el acceso a internet en todo el país.
Un periodista de la Agencia France-Presse en Teherán describió el ambiente actual diciendo: «Cada mañana en Teherán se siente como una bofetada. Los precios de los alimentos siguen alcanzando niveles récord y las oleadas de despidos continúan».
Fuente: ArutzSheva- Traducido por UnidosxIsrael
- Barnea: El Mossad obtuvo información de los secretos mejor guardados del enemigo en las operaciones en Irán y Líbano
- Israel y Kazajistán exploran una mayor cooperación durante la visita de Herzog
- Informe: Es probable que Trump rechace la propuesta iraní
- El terrorismo en Líbano continúa-Documentación sobre la destrucción de túneles y armas de Hezbolá
- Temores del régimen iraní: La crisis económica podría desencadenar una nueva ola de protestas