Una investigación de The Telegraph planteó dudas sobre posibles conflictos de intereses que involucrarían a Jared Kushner y a otras figuras de alto nivel, mientras que la Junta para la Paz desestimó las acusaciones por carecer de fundamento.

El Consejo de Paz de Gaza prevé que la «base de trabajo muy sustancial» establecida para la gobernanza y la reconstrucción de la Franja de Gaza tras la guerra pase a una fase de ejecución a gran escala después de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, según un informe publicado el sábado por The Telegraph.
No se esperaba avanzar mucho antes de las elecciones israelíes del 27 de octubre y de los posteriores comicios de mitad de mandato en EE. UU. a principios de noviembre, informó The Telegraph citando fuentes «bien situadas».
«No es que estemos parados. Hay movimiento. Están ocurriendo muchas cosas, pero quizá nada que desde fuera pueda percibirse como un «gran avance» antes de las elecciones», declaró una fuente citada por el medio.
El informe, publicado como parte de una investigación sobre presuntos conflictos de intereses dentro de la organización, señaló que en los últimos seis meses se han llevado a cabo una «planificación exhaustiva» y una «preparación detallada» con miras a la reconstrucción de Gaza.
Funcionarios de la junta insisten en que los obstáculos políticos siguen siendo el principal desafío.
Un informe de The Telegraph reveló la existencia de intereses financieros concurrentes que involucran a varias figuras clave de la iniciativa —entre ellas Jared Kushner (yerno de Trump), Steve Witkoff (enviado especial de EE. UU.) y el multimillonario financiero Marc Rowan—, lo que plantea interrogantes sobre la relación entre sus actividades empresariales privadas y su papel en la configuración del futuro de Gaza.
En el centro de la investigación se encuentra Affinity Partners, la firma de capital privado fundada por Kushner, la cual ha captado miles de millones de dólares en inversiones procedentes de fondos soberanos del Golfo, incluidos los vinculados a Arabia Saudita, Catar y los Emiratos Árabes Unidos.
Según The Telegraph, Phoenix era el mayor accionista institucional de Smart Shooter, una empresa israelí de tecnología de defensa que recientemente obtuvo un contrato con el ejército estadounidense por un valor de hasta 150 millones de dólares.
La compañía fabrica miras para fusiles asistidas por inteligencia artificial y otros sistemas de armamento, incluidas plataformas de tiro operadas por control remoto y drones armados. Su tecnología ha sido utilizada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) durante operaciones en la Franja de Gaza.
A pesar de las inquietudes suscitadas por la investigación, los funcionarios vinculados a la Junta de Paz rechazaron las insinuaciones de que los intereses financieros estuvieran influyendo en sus decisiones.
Las preocupaciones sobre conflictos de intereses eran «pura basura», declaró una de las fuentes a The Telegraph. «Literalmente, jamás hemos tenido ni una sola conversación sobre intereses comerciales».
Dos personas familiarizadas con las operaciones de la junta indicaron a The Telegraph que los principales obstáculos para implementar el plan para Gaza eran de índole política, no económica.
Señalaron que ya se habían completado preparativos sustanciales para una nueva administración palestina, una fuerza internacional de estabilización y la creación de un cuerpo policial palestino.
La investigación de The Telegraph se publica en un momento en que la implementación del plan de paz de Trump para Gaza sigue estancada, a pesar del acuerdo de alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre de 2025.
Si bien el acuerdo inicial facilitó la liberación de los rehenes israelíes restantes, cuestiones como el desarme de Hamás, el establecimiento de nuevos mecanismos de seguridad y los esfuerzos de reconstrucción a gran escala permanecen sin resolver.
La hoja de ruta para la implementación, elaborada por la Junta de Paz, contempla la transferencia de la administración civil de Gaza a un gobierno tecnócrata palestino, acompañada de medidas de seguridad destinadas a impedir que grupos armados mantengan el control del enclave. Una fuente de la junta directiva insistió recientemente en que la organización seguía adelante con sus planes, a pesar de los escasos avances visibles de cara a las elecciones israelíes.
El viernes, Kushner también conmemoró el primer aniversario de la iniciativa de paz de Trump, destacando logros como la liberación de los rehenes y reconociendo, al mismo tiempo, los desafíos pendientes en cuanto al desarme de Hamás.
Esta nueva investigación plantea un asunto adicional que la junta deberá abordar mientras intenta transformar meses de planificación diplomática en cambios concretos sobre el terreno.
Si bien sus miembros sostienen que los intereses financieros privados no han influido en su labor diplomática, las dudas en torno a sus inversiones podrían complicar los esfuerzos por generar confianza pública en el organismo internacional encargado de supervisar la reconstrucción de Gaza.
Board of Peace: The Telegraph publica una noticia «sensacionalista» y con poco fundamento
El Board of Peace respondió al reportaje de The Telegraph. En un comunicado publicado por la organización en X/Twitter, afirmó que la investigación fabrica un conflicto sin lograr «identificar ni un solo contrato, decisión de adquisición o acción diplomática del Board of Peace que se haya visto influido por los intereses comerciales que describe. Hay muchas insinuaciones y muy poco contenido real, todo ello envuelto convenientemente en un titular sensacionalista».
El comunicado también refutó la versión del informe sobre Affinity, la firma de capital privado de Kushner.
«Affinity posee una participación minoritaria en Phoenix, una de las instituciones financieras más grandes, altamente reguladas y que cotizan en bolsa de Israel, la cual gestiona aproximadamente 220.000 millones de dólares a través de miles de inversiones. A través de las carteras que gestiona, Phoenix tenía acciones en una pequeña empresa de defensa que más tarde obtuvo un contrato del gobierno de EE. UU., no un contrato de la Junta para la Paz… No hubo participación de la Junta para la Paz, ni decisión alguna por su parte, ni beneficio personal demostrado en absoluto».
El comunicado de la Junta para la Paz continuó defendiendo sus avances en Gaza.
«Hamás ha aceptado un plan de desarme, la Fuerza Internacional de Estabilización y la administración de transición de Gaza se preparan para desplegarse, y ya se ha seleccionado a los primeros reclutas policiales. Por supuesto, persisten desafíos importantes y tenemos mucho trabajo por delante, pero hace un año nada de esta estructura existía», señalaba el texto. «Estos logros habrían dado lugar a una noticia valiosa, dadas las enormes consecuencias positivas para la región».
El comunicado concluía afirmando que, en última instancia, la Junta para la Paz está comprometida únicamente con la paz. Argumentaba que demasiadas personas tienen interés en perpetuar el conflicto —no solo terroristas, sino también miembros de una «arquitectura internacional» que, según se afirma, busca mantener el ciclo de violencia—.
Fuente: JPost- Traducido por UnidosxIsrael
- «La paz no está en la mente de la gente»: las secuelas del 7 de octubre marcan a los nuevos votantes
- «Territorio peligroso»: Herzog arremete contra Europa, donde la vida judía se contrae por el miedo
- Un hombre de Nueva Jersey herido en un accidente se negó a recibir atención de equipos de rescate ortodoxos
- Las FDI se preparan para la primera jornada electoral en la frontera
- Informe: El príncipe heredero saudí se desplaza entre palacios equipados con búnkeres mientras misiles hutíes impactan en Riad