Más de medio millón de israelíes votarán por primera vez en las elecciones de este mes, y los sondeos indican una clara inclinación hacia la derecha

Al igual que cientos de miles de israelíes, Amihai alcanza este mes la edad para votar por primera vez desde que Hamás llevó a cabo su devastadora ofensiva el 7 de octubre de 2023. Cuando deposite su voto el 27 de octubre, tendrá una prioridad por encima de todas: la seguridad.
Desde un campo con vistas a las extensas ruinas del norte de la Franja de Gaza, este joven de 18 años afirma que planea votar a un partido de extrema derecha, tres años después del día más mortífero de la historia de Israel.
«Voto basándome únicamente en la seguridad: no por quien me ayude a comprar un apartamento dentro de 10 años, sino por quien pueda garantizar que seguiré vivo aquí dentro de 10 años», declaró a la AFP.
Amihai, oriundo de Shomria (en el sur de Israel), hablaba a menos de dos kilómetros de Gaza, cuyas zonas han quedado arrasadas por los ataques y operaciones de Israel desde que estalló la guerra con el grupo terrorista palestino en 2023.
Asistía a un acto que abogaba por el asentamiento de judíos en el territorio costero y declaró que votaría al partido ultranacionalista del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.
«Después del 7 de octubre, quiero la muerte para los terroristas, quiero que los terroristas sufran aquí en prisión, quiero que haya disuasión», dijo el adolescente, aludiendo a una ley de pena de muerte impulsada por Ben Gvir y aprobada recientemente, la cual se aplica a los condenados por actos terroristas que causen la muerte de ciudadanos israelíes.
Luciendo una gorra y una camiseta en apoyo al ministro, Amihai dijo que también deseaba «la emigración desde Gaza, que la gente de Gaza se muera por irse», otra medida defendida desde hace tiempo por algunos ministros del gobierno.
Se espera que más de 500.000 israelíes de entre 18 y 22 años voten por primera vez este mes.
En una encuesta reciente encargada por el Canal 12, el 74 % de los votantes que participaban por primera vez en unos comicios describieron sus posturas políticas como de derecha o de centro-derecha; una proporción mayor que la del público general, que tiende mayoritariamente hacia la derecha.
La tendencia contrasta con muchas democracias occidentales donde los jóvenes se encuentran entre los votantes más izquierdistas, algunos de ellos en los últimos años motivados por la indignación por las acciones de Israel en Gaza.
Pero el giro derechista de la juventud judía israelí se ha estado gestando durante unas dos décadas, dijo la encuestadora y analista Dahlia Scheindlin.
«Las personas mayores… recuerdan la esperanza de alcanzar acuerdos de paz completos y globales con los palestinos», dijo Scheindlin a la AFP.
«Cualquiera que tenga ahora 18 años, toda su conciencia política está bajo [el primer ministro Benjamín] Netanyahu; es un ambiente muy ultranacionalista», dijo. «La paz no está en la mente de la gente».
Al mismo tiempo, no es un hecho que los votantes jóvenes votarán principalmente por partidos que apoyan a Netanyahu: su principal rival en las encuestas, Gadi Eisenkot, es un exjefe del ejército centrista pero de línea dura que ha dicho que un Estado palestino no está sobre la mesa, mientras que la oposición también incluye al veterano político de derecha Avigdor Liberman y su partido Yisrael Beytenu.
«Un futuro real»
En un encuentro de jóvenes activistas del ala izquierdista del Partido Demócrata celebrado el mes pasado en Tel Aviv, Gili, de 18 años, expresó que sentía que la sociedad le había dado la espalda a la paz.
«Creo que, especialmente entre los jóvenes, cuando ven que ocurre algo de tal magnitud —algo que duele profundamente y afecta a todos, como lo sucedido el 7 de octubre—, la primera reacción es el miedo: sentir temor y no creer que la paz sea posible», declaró a la AFP.
«Es totalmente lógico que todo el mundo se haya ido inclinando cada vez más hacia la derecha y hacia posturas cada vez más extremas».
La invasión del sur de Israel liderada por Hamás se saldó con la muerte de unas 1.200 personas —en su mayoría civiles— y el secuestro de 251 individuos trasladados a Gaza, en un contexto de atrocidades ampliamente documentadas y ataques sistemáticos contra la población civil.
La guerra subsiguiente entre Israel y Hamás ha causado la muerte de más de 74.200 personas en Gaza, según el Ministerio de Salud del enclave —controlado por Hamás—, aunque dicha cifra no distingue entre combatientes y civiles.
El ejército israelí considera que el balance global de Hamás es bastante preciso; funcionarios de las FDI estiman que murieron entre dos y tres civiles por cada miembro de la organización terrorista abatido. Las FDI afirman haber matado a más de 24.000 combatientes en Gaza y a otros 1.600 terroristas dentro de Israel durante la ofensiva del 7 de octubre.
Israel ha declarado que busca minimizar las bajas civiles y subraya que Hamás utiliza a la población de Gaza como escudos humanos, combatiendo desde zonas civiles que incluyen viviendas, hospitales, escuelas y mezquitas.
Gili y sus amigos presentes en la concentración expresaron su apoyo a la visión de «Los Demócratas» de alcanzar un acuerdo político con los palestinos.
«La gestión del conflicto no es una solución, y no creo que la situación actual pueda prolongarse», afirmó Yuval, un joven de 18 años del kibutz Tel Yitzhak, en el centro de Israel. «Desde luego, no si queremos criar a nuestros hijos aquí, si queremos creer que tenemos un futuro real por delante».
«Ganar de forma decisiva»
Para Yishai Neeman, estudiante de yeshivá que espera alistarse pronto en una unidad de combate del ejército, los horrores del 7 de octubre y las guerras posteriores reforzaron su determinación de luchar por el país.
Neeman, que ahora tiene 19 años, se encontraba en una sinagoga cuando se enteró del ataque de Hamás; pasó sus últimos años de internado corriendo hacia los refugios antiaéreos.
Desde su casa en la ciudad de Petah Tikva, en el centro del país, Neeman declaró que votaría por el partido Sionismo Religioso, liderado por el ministro de Finanzas de extrema derecha Bezalel Smotrich.
Neeman afirmó que deseaba la paz, pero consideraba que no era posible dadas las condiciones actuales. Sostuvo que Israel debería anexionarse Cisjordania y «eliminar su esperanza de un Estado palestino».
Ante su inminente incorporación al combate, Neeman dijo no ser partidario de guerras interminables, pero señaló que Israel «no puede volver a la situación que existía antes del 7 de octubre».
«Por eso ahora debemos luchar y lograr una victoria decisiva».
Fuente: TheTimesofIsrael- Traducido por UnidosxIsrael
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