El panorama que emerge es el de un Irán que continúa sus esfuerzos por reconstruir sus programas de misiles y drones, a pesar de los daños causados por ataques previos de Estados Unidos e Israel.

Irán está reforzando sus defensas y preparándose para una posible nueva ronda de combates con Estados Unidos e Israel, según indican imágenes satelitales citadas este lunes por el Wall Street Journal.
«Irán está fortaleciendo sus defensas, movilizando a sus partidarios y amenazando con una respuesta más amplia y severa contra Estados Unidos y sus aliados del Golfo, mientras se prepara para posibles ataques estadounidenses tras las elecciones de mitad de mandato y busca disuadirlos», señaló el informe.
Estos datos surgen en medio de una serie de informaciones que sugieren que Estados Unidos o Israel podrían reanudar las operaciones militares contra Irán. El diario Maariv informó durante el fin de semana que Estados Unidos había presionado a Israel para que llevara a cabo ataques contra Irán. Tanto Israel como Estados Unidos tienen elecciones próximas, y una nueva acción militar podría tener repercusiones en dichos comicios.
El 11 de octubre, PBS informó que «Irán ha seguido rechazando un acuerdo con Estados Unidos. El jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán afirma que Teherán considera «insuficiente» la última respuesta de Estados Unidos, mientras avanzan con dificultad los esfuerzos de negociación para poner fin a la guerra y abrir plenamente el estrecho de Ormuz».
El panorama que emerge es el de un Irán que continúa sus esfuerzos por reconstruir sus programas de misiles y drones, a pesar de los daños causados por ataques anteriores de Estados Unidos e Israel.
En marzo, el primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que Irán ya no podía producir misiles balísticos debido a los graves daños causados por los ataques estadounidenses e israelíes. También hubo evaluaciones optimistas sobre el número de lanzadores de misiles iraníes destruidos y de misiles que habían quedado efectivamente «bloqueados» en sus instalaciones de almacenamiento después de que los ataques derrumbaran las vías de acceso.
Sin embargo, The New York Times informó en abril que Irán estaba reparando sus búnkeres de misiles. Teherán ha demostrado que puede reconstruir sus capacidades militares a pesar de los ataques continuos.
El Wall Street Journal informó que «Irán también ha reforzado la protección en torno a sus instalaciones nucleares y otros búnkeres de seguridad. El mes pasado, implementó medidas de defensa pasiva, como montículos de tierra improvisados alrededor de sus instalaciones nucleares de Pickaxe Mountain y Natanz, para obstaculizar cualquier intento de incursión por parte de fuerzas terrestres, según imágenes satelitales de Vantor analizadas por el Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional, una organización sin fines de lucro con sede en Washington D. C.».
El informe también citó a Behnam Ben Taleblu, director sénior del programa sobre Irán en la Fundación para la Defensa de las Democracias.
«Tanto de palabra como de obra, la República Islámica se está preparando activamente para la próxima guerra», declaró Behnam Ben Taleblu.
El vasto territorio de Irán complica los esfuerzos para identificar y eliminar sus amenazas militares. El país tiene aproximadamente 75 veces el tamaño de Israel y 150 veces el del Líbano.
Las dificultades de Israel para derrotar a Hezbolá en el Líbano y eliminar todas las amenazas que plantea dicha organización terrorista ilustran los desafíos que implica localizar y destruir las capacidades militares de Irán en un territorio mucho más extenso.
Irán refuerza sus defensas y prepara a la población para un nuevo conflicto
El nuevo informe del Wall Street Journal genera mayor preocupación sobre la magnitud de los preparativos de Irán para otro enfrentamiento.
«Las imágenes satelitales muestran que Irán está reforzando instalaciones críticas, incluidas plantas nucleares y zonas fronterizas, para hacerlas más resistentes a los ataques. El gobierno también está preparando a los iraníes para una nueva guerra: envía fuerzas paramilitares a leer historias bélicas a niños de jardín de infancia, promociona el entrenamiento en el uso de misiles antiaéreos portátiles y organiza mítines», añadió el informe.
Según el informe, Irán se está preparando para defenderse de diversos tipos de ataques aéreos. Es probable que Teherán haya extraído lecciones de la guerra de 12 días de junio de 2025, así como de la oleada de ataques posterior que comenzó en febrero de 2026 y se prolongó hasta mayo.
Irán también sigue amenazando la navegación a través del estrecho de Ormuz, una vía marítima de importancia estratégica para el suministro mundial de energía.
Estados Unidos ha intentado garantizar que los buques comerciales puedan seguir transitando por el estrecho, al tiempo que busca limitar el impacto de la crisis en los precios de la energía. No obstante, los esfuerzos de Washington no han resuelto el conflicto más amplio con Irán, que sigue planteando un desafío de final incierto.
El Wall Street Journal informó que «funcionarios iraníes han insinuado que sus fuerzas podrían llevar a cabo incursiones terrestres en países vecinos, según personas familiarizadas con dichas advertencias».
La retirada de las tropas estadounidenses de Irak, prevista para el 30 de septiembre, podría brindar a Teherán nuevas oportunidades para actuar.
Por ejemplo, Irán podría intentar infiltrarse en países vecinos a través de Irak o utilizar a las milicias que respalda en ese territorio para lanzar nuevos ataques. Dichas milicias ya han atacado un oleoducto clave en Arabia Saudita.
Aunque el Mando Central de EE. UU. y Arabia Saudita llevaron a cabo ataques de represalia en julio, Riad se ha mostrado reticente a enfrentarse a las milicias en Irak mientras lidia simultáneamente con la amenaza de los hutíes.
La posibilidad de una confrontación regional de mayor envergadura confiere una especial relevancia al informe del Wall Street Journal.
«Por otra parte, Teherán ha advertido a funcionarios árabes que podría atacar objetivos regionales —incluidas las instalaciones petroleras saudíes— en caso de que se reanude el conflicto, según señalaron algunas de las fuentes».
Arabia Saudita ya está evaluando cómo responder a la amenaza que representan los hutíes, quienes en los últimos días han atacado aeropuertos saudíes, causando víctimas mortales y heridos.
¿Podrían unos nuevos ataques arrojar resultados diferentes?
La cuestión fundamental es si unas nuevas operaciones militares de Estados Unidos o Israel contra Irán lograrían resultados más duraderos que las campañas anteriores.
Irán busca reconstruir sus capacidades al tiempo que incorpora las lecciones aprendidas en enfrentamientos previos. Dichos esfuerzos incluyen la ampliación de su arsenal de drones, además de sus programas de misiles.
Teherán también ha demostrado su capacidad para atacar bases militares estadounidenses en toda la región.
Las autoridades iraníes pueden analizar informes de acceso público que describen los daños sufridos por instalaciones y aeronaves de Estados Unidos, así como el redespliegue de activos militares estadounidenses tras ataques anteriores.
Esta información podría ayudar a Teherán a evaluar la eficacia de sus operaciones y a preparar una futura confrontación.
Por tanto, el desafío para Washington y Jerusalén no radica simplemente en si pueden volver a atacar la infraestructura militar iraní, sino en si unas nuevas operaciones impedirían que Irán reconstruya sus capacidades y amenace a las fuerzas estadounidenses, a Israel y a los países vecinos.
Fuente: JPost- Traducido por UnidosxIsrael
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