El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, contactó el sábado con el director general de Vueling para solicitar una explicación completa sobre si los adolescentes fueron perseguidos por su identidad judía.

El ministro de Transporte español, Óscar Puente, ha generado una intensa polémica tras una publicación en redes sociales en la que se refirió a un grupo de adolescentes judíos franceses expulsados como «niños israelíes», a pesar de su nacionalidad francesa.
Estos comentarios incendiarios se producen en medio de la creciente polémica tras su expulsión de un vuelo de Vueling el miércoles pasado, un incidente que ha generado acusaciones de discriminación antisemita.
En una publicación ya eliminada en X (anteriormente Twitter) publicada el sábado, Puente defendió las acciones de la aerolínea española y la Guardia Civil, escribiendo:
«¿Se pondrán los patriotas del lado de Vueling? ¿Se pondrán los defensores de la ley y el orden del lado de la seguridad aérea? ¿Estarán los xenófobos del lado de la aerolínea española? ¿O todos juntos se pondrán del lado de los niños israelíes?»
Los críticos afirman que el lenguaje del ministro confundió nacionalidad y religión, presentando el asunto como una falsa disyuntiva entre lealtad nacional y simpatía por menores judíos extranjeros, aunque franceses.
La declaración ha suscitado una condena generalizada por parte de organizaciones judías, defensores de los derechos humanos y figuras políticas de toda Europa. Los adolescentes, que volaban desde Valencia como parte de un campamento de verano organizado por el Club Kineret, fueron bajados del avión por agentes de la guardia civil española antes del despegue. Testigos, incluidos pasajeros no relacionados, han refutado desde entonces la justificación de Vueling para la bajada, que alegó «comportamiento inapropiado» y una «amenaza para la seguridad del vuelo».
Sin embargo, múltiples testimonios sugieren que los adolescentes estaban tranquilos y obedientes. Algunos pasajeros afirman que el único factor distintivo parecía ser los símbolos judíos visibles que portaban varios de ellos. Según estos testimonios, la policía interrogó al grupo sobre su nacionalidad y los describió como «niños israelíes», a pesar de que todos eran ciudadanos franceses.
La asociación Club Kineret anunció que presentará una denuncia formal contra Vueling, alegando “violencia física y psicológica” y “discriminación por motivos religiosos”. Su equipo legal destacó la gravedad adicional de la situación, señalando que algunos de los menores involucrados eran menores de 15 años.
Vueling se ha mantenido firme en sus alegaciones iniciales, rechazando las acusaciones de antisemitismo e insistiendo en que el comportamiento del grupo suponía un riesgo para el vuelo.
En respuesta a la creciente controversia, el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, contactó el sábado con el director general de Vueling para solicitar una explicación completa y una investigación sobre si los adolescentes fueron atacados por su identidad judía. El gobierno francés también citó al embajador de España en París para que aportara aclaraciones.
Fuente: I24news- Traducido por UnidosxIsrael
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