Firas Habib: «Trump ve a Al Sharia como un socio negociable, especialmente tras el cambio en el equilibrio de poder regional y la disminución de la influencia de algunos actores internacionales en Siria».

El presidente sirio Ahmed al-Sharaa ha generado un intenso debate político tras su reciente aparición en Fox News después de reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca.
Para leer más noticias de The Media Line, visite themedialine.org. El tema central de estas conversaciones giró en torno a sus vínculos con Al Qaeda, su participación ideológica en el movimiento yihadista antes de asumir el poder en Siria y su postura sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos.
Durante la entrevista, al-Sharaa declaró que «el asunto de los vínculos con Al Qaeda pertenece al pasado y no fue tema de conversación durante sus charlas con el presidente Trump». El presidente enfatizó que el diálogo entre ambas partes se centró principalmente en «la posibilidad de invertir en el futuro de Siria y transformarla en un Estado estable que ya no represente una amenaza para la seguridad regional o internacional».
Al preguntársele si lamentaba los atentados del 11 de septiembre, Al-Sharaa recalcó que «no tenía ninguna relación directa con ellos» y añadió: «Lamento profundamente la muerte de todas las víctimas, ya sea en Estados Unidos, Siria o en cualquier parte del mundo».
Esta respuesta suscitó reacciones diversas: algunos la interpretaron como un intento de distanciarse de su retórica confrontativa hacia Occidente, mientras que otros la vieron como un esfuerzo por mejorar su imagen política internacional.
La reunión en la Casa Blanca coincide con importantes acontecimientos políticos, ya que el presidente Trump firmó un decreto el 1 de julio para levantar casi todas las sanciones unilaterales estadounidenses contra Siria, con excepción de las dirigidas contra el expresidente Bashar al-Asad y personas asociadas. Ambos líderes discutieron el levantamiento de las sanciones contra Siria el 14 de mayo en Riad, siendo esta la primera vez en 25 años que un presidente estadounidense participa en una reunión de alto nivel con un líder sirio.
El presidente Ahmed al-Sharaa es una figura controvertida. Antes de entrar oficialmente en la vida política, al-Sharaa desempeñó un papel ideológico destacado en el movimiento yihadista salafista durante la década de 1990.
Según varios investigadores, durante ese período se centró en el ámbito ideológico, más que en el militar, de los grupos vinculados a Al Qaeda, antes de anunciar finalmente su desvinculación de esos círculos y encaminarse hacia una vía nacionalista dentro de Siria.
El Dr. Samer al-Mallah, investigador de grupos islámicos radicado en Damasco, declaró a The Media Line que al-Sharaa «representa un caso de transición singular desde un marco de activismo ideológico hacia un rol político internacional». Señaló que «esta transformación no solo fue el resultado de una reevaluación intelectual, sino también consecuencia de cambios regionales que exigieron una reorganización de alianzas y opciones».
Al-Mallah indica que las recientes declaraciones de al-Sharaa reflejan «una determinación de cerrar el capítulo del pasado enviando mensajes claros a Occidente, afirmando que Siria, en esta nueva etapa, no forma parte de los ejes históricos de hostilidad, sino que es un actor que busca consolidar su posición dentro de un nuevo sistema internacional».
El analista político sirio Firas Habib declaró a The Media Line que «estas declaraciones llegan en un momento delicado, cuando Washington busca reorganizar sus relaciones en Oriente Medio tras años de transformaciones y conflictos». Añadió: «Trump ve a al-Sharaa como un socio negociable, especialmente tras el cambio en el equilibrio de poder regional y la disminución de la influencia de algunos actores internacionales en Siria».
Habib cree que el enfoque de al-Sharaa en «el futuro económico de Siria» en lugar de en cuestiones de seguridad podría ser intencional, abriendo la puerta a un entendimiento más amplio y posiblemente a inversiones estadounidenses o de los países del Golfo en Siria en los próximos años.
Mientras tanto, la periodista siria Ghada Houria opina que Estados Unidos busca «reintegrar gradualmente a Siria al marco de las relaciones internacionales, pero de manera que se garantice que no regrese a las alianzas anteriores». Añadió en una conversación con The Media Line: «El levantamiento de las sanciones es una medida política con dimensiones estratégicas, no simplemente una iniciativa humanitaria o económica».
La retórica de Al-Sharaa busca la reconciliación árabe-siria.
El Dr. Abdul Latif Sallo, experto en Al Qaeda y grupos extremistas, declaró a The Media Line que Al-Sharaa «no se dirige únicamente a Washington, sino también al público árabe e islámico que ha seguido su trayectoria durante décadas».
Señaló que Al-Sharaa «intenta reforzar la idea de que su anterior afiliación a la corriente yihadista fue intelectual, no organizativa, y que no apoyó operaciones transfronterizas como los atentados del 11 de septiembre».
Sallo añadió: «Esta retórica busca fomentar la reconciliación interna en Siria, especialmente porque hay sectores que lo consideraban una figura simbólica para toda una generación de jóvenes religiosos a principios de la década de 2000».
A la luz de los acontecimientos recientes, parece que la relación entre Damasco y Washington está a punto de entrar en una nueva fase, aunque sus características aún no se han definido por completo. Las reuniones simultáneas al levantamiento de las sanciones indican un proyecto político a largo plazo, no un mero gesto simbólico.
Sin embargo, el camino sigue siendo complejo, pues confluyen cálculos regionales e internacionales, además de conflictos internos que exigen una reconciliación nacional integral.
No obstante, los expertos coinciden en que las recientes declaraciones de al-Sharaa, por muy controvertidas que hayan sido, han abierto la puerta a una revisión de las dinámicas políticas, de seguridad e identidad en Siria y la región.
Fuente: JPost- Traducido por UnidosxIsrael
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