El comité supervisado por la Junta de Paz, encargado de reemplazar a Hamás, cuenta con planes detallados para los primeros seis meses de trabajo, pero no hay garantías de que puedan comenzar tras las elecciones israelíes.

El comisionado jefe del Comité Nacional para la Administración de Gaza, Ali Shaath, sostiene la declaración de misión del NCAG mientras está flanqueado por miembros del panel el 17 de enero de 2026. (Ali Shaath/X)
El nuevo gobierno tecnócrata palestino, encargado de sustituir a Hamás en Gaza, ha elaborado 71 proyectos para rehabilitar el enclave devastado por la guerra, con el objetivo de implementarlos en sus primeros seis meses. Sin embargo, casi todos los planes requieren una cooperación significativa por parte de Israel, país que hasta la fecha se ha mostrado reticente a permitir tales iniciativas.
The Times of Israel obtuvo una copia del «Programa de recuperación de Gaza a seis meses», elaborado por el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG) y finalizado durante una reunión de sus miembros celebrada en Londres a finales de agosto.
El NCAG está bajo la estrecha supervisión de la Junta de Paz (Board of Peace), un organismo controlado por Estados Unidos que recibió el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU para supervisar la gestión de la Franja de Gaza en la posguerra.
El Programa de Recuperación incluye resúmenes de una página sobre los 71 proyectos, en los que se detallan su impacto previsto, el comisionado de la NCAG responsable y el coste de cada uno durante un periodo de seis meses. Están diseñados de tal manera que los países y entidades que podrían actuar como donantes puedan adoptar un proyecto concreto para financiarlo.
La financiación total necesaria para el conjunto de los programas asciende a unos 6.000 millones de dólares. Si bien Estados Unidos obtuvo compromisos de financiación por valor de 17.000 millones de dólares en febrero, solo se ha desembolsado una fracción mínima de esa cantidad; además, muchas de las ofertas procedían de países del Golfo que, desde entonces, han modificado sus prioridades a raíz de la guerra con Irán.
No se ha fijado una fecha de inicio para los proyectos, ya que casi todos ellos requieren que el NCAG comience primero a operar desde el interior de Gaza. El comité tecnocrático ha permanecido bloqueado en Egipto desde su creación en enero, mientras la Junta de Paz dedicaba meses a persuadir a Hamás para que aceptara un plan de desarme que allanara el camino para que el grupo terrorista transfiriera el control de Gaza al NCAG.
Hamás finalmente dio su visto bueno el 30 de julio, pero desde entonces el avance se ha visto obstaculizado por el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu, que rechaza el plan de desarme al afirmar que no retirará a las FDI de Gaza hasta que el grupo terrorista entregue totalmente sus armas.
Si bien los funcionarios de la Junta de Paz consideran que la oposición de Netanyahu responde a las próximas elecciones a la Knéset y que el comité controlado por Estados Unidos podrá impulsar la iniciativa tras la votación, no existen garantías de que ningún gobierno israelí esté dispuesto a cooperar de manera sustancial, especialmente en el periodo inmediatamente posterior a la formación del próximo gobierno en noviembre o diciembre.
Al no querer detener completamente las operaciones mientras tanto, la Junta de Paz ha tratado de impulsar proyectos más pequeños para reparar la infraestructura de agua, alcantarillado y saneamiento en la Franja. Netanyahu acordó establecer un grupo de trabajo con la Junta de Paz para avanzar en tales esfuerzos, pero un funcionario de la junta admitió que esos también estaban estancados en gran medida debido a la demora de Israel.
El estancamiento significa que es casi seguro que más de la mitad de la población de Gaza, de aproximadamente 2 millones de habitantes, pasará otro invierno en tiendas de campaña destrozadas.
Los funcionarios de la Junta de Paz también recibieron advertencias de expertos meteorológicos israelíes que pronosticaron un invierno más temprano este año, con condiciones más extremas de lo normal, dijeron dos fuentes familiarizadas.
Mientras tanto, la Junta para la Paz está ultimando los detalles de los proyectos del NCAG y trabajando para conseguir donaciones para ellos. Según las fuentes, estos proyectos se analizarán más a fondo cuando altos representantes de ambos organismos se reúnan en el marco de la Asamblea General de la ONU, a finales de este mes.
Cabe destacar que los proyectos son mucho más modestos que los lujosos rascacielos que formaban parte del plan maestro para una «Riviera de Gaza», presentado por el enviado especial de EE. UU., Jared Kushner, durante el acto de lanzamiento de la Junta para la Paz celebrado en enero.
No obstante, su ejecución supondría un enorme alivio para los habitantes de Gaza mediante la reparación de carreteras, viviendas, escuelas, mezquitas, hospitales, puertos y pasos fronterizos; la ampliación del suministro de combustible y alimentos; la mejora de la conectividad a internet y telefonía móvil; la reactivación del sistema judicial y de una aerolínea palestina; y la creación de centros logísticos y de almacenamiento, un parque tecnológico en Gaza, un nuevo sistema de pago digital, un centro de resolución alternativa de conflictos y una emisora de radio comunitaria.
También existen proyectos destinados a desarmar a Hamás, que incluyen la eliminación de túneles, un programa de recompra de armas, la movilización de la Fuerza Internacional de Estabilización y la formación de un nuevo cuerpo de policía para Gaza.
«El alcance y el nivel de detalle reflejados en este documento demuestran la seriedad y la profundidad de los preparativos en curso. Se trata de un ejercicio operativo para establecer prioridades —no de una lista definitiva de proyectos aprobados o con financiación completa—, pero evidencia que se está llevando a cabo una planificación de la implementación sumamente meticulosa», declaró a The Times of Israel un portavoz de la Junta para la Paz.
«Se trata de programas prácticos basados en las necesidades de la población de Gaza, que abarcan la asistencia humanitaria, la salud, la educación, las infraestructuras, el empleo, los servicios públicos, la vigilancia policial civil y una gobernanza responsable», señalaba el comunicado. «No es una visión especulativa para Gaza, ni simplemente otro mecanismo para gestionar las consecuencias de un conflicto recurrente. Es una planificación seria para la transformación política, civil y de seguridad de Gaza».
«Su plena implementación depende de una desmilitarización verificada y de una cooperación práctica por parte de Israel. Una vez que se produzca la desmilitarización, debe haber un plan creíble listo para sustituir las estructuras controladas por Hamás por una administración civil palestina funcional, y para evitar que Gaza vuelva a las condiciones que han generado inestabilidad y conflicto de forma reiterada», añadía el texto.
«Creemos que esta labor redunda claramente en interés de Israel: mejorar las condiciones de vida de los palestinos, establecer una gobernanza responsable y sentar las bases para una seguridad duradera».
El comunicado también indicaba que, si bien la Junta de Paz preferiría que el NCAG «presentara este programa —en constante evolución— directamente al pueblo palestino y en su pleno contexto político y operativo, el contenido habla por sí solo: se trata de preparativos serios y detallados para la siguiente etapa».
A continuación se detallan algunos de los proyectos más destacados.
Refugios humanitarios
Este proyecto, valorado en 1.050 millones de dólares, tiene como objetivo proporcionar caravanas a unos 400.000 palestinos que actualmente viven en tiendas de campaña. Esto sugiere que la gran mayoría de quienes no se vean beneficiados por la iniciativa seguirán viviendo en tiendas de campaña en el futuro previsible.
El Programa de Recuperación señala que Turquía se ha comprometido a donar 70.000 viviendas móviles y que 5.000 viviendas móviles donadas por Egipto y Qatar se encuentran actualmente en el lado egipcio de la frontera con Gaza, debido a la negativa de Israel a permitir su entrada en la Franja.
Barrio emiratí
Se prevé que este sea el primer gran proyecto de vivienda impulsado por el Consejo de la Paz y cuenta con financiación íntegra de los Emiratos Árabes Unidos.
Podrá albergar a 50.000 personas en un «campamento humanitario de transición digno», según indica el Programa de Recuperación.
El documento reconoce que el proyecto —destinado a la zona de Rafah, en el sur de Gaza— aún requiere aprobaciones adicionales, incluida la firma de un memorando de entendimiento entre el NCAG y los Emiratos Árabes Unidos.
Rehabilitación de hospitales
El Programa de Recuperación incluye dos proyectos centrados en la rehabilitación del Hospital Europeo de Jan Yunis, el Hospital Indonesio del norte de Gaza y, en la ciudad de Gaza, los hospitales Al-Rantisi (pediátrico), Al-Shifa, Al-Helo y el Hospital de la Amistad Turco-Palestina.
Los seis centros médicos sufrieron graves daños durante la guerra; Israel reveló que Hamás los utilizó extensamente para operaciones militares.
Mezquita Omari e Iglesia de San Porfirio
Este proyecto, valorado en 10 millones de dólares, permitirá reparar dos de los lugares religiosos más destacados de Gaza.
Programa de regreso a clases
Este programa, dotado con 194 millones de dólares, contempla la rehabilitación de 300 edificios para su uso como escuelas, así como la instalación de 117 aulas provisionales con capacidad para atender a un total de 315.900 estudiantes.
Estudios en el extranjero
Este proyecto beneficiará a los aproximadamente 10.000 estudiantes palestinos que debían salir de Gaza para estudiar en el extranjero antes de que comenzara la guerra.
Un funcionario estadounidense declaró a The Times of Israel que Israel ha intentado aprovechar este programa como parte de los esfuerzos gubernamentales para «fomentar la migración» de palestinos desde Gaza.
El funcionario subrayó que este proyecto permitirá y alentará a quienes salgan para estudiar en universidades del extranjero a regresar posteriormente a Gaza.
Zona logística de Rafah
Este proyecto, valorado en 25 millones de dólares, tiene como objetivo «proporcionar un centro seguro y eficiente cerca del paso de Rafah para el almacenamiento y distribución de combustible, el depósito de ayuda humanitaria, las operaciones de carga y el estacionamiento de camiones», según se indica en el Programa de Recuperación.
Permitirá el almacenamiento seguro de ayuda humanitaria y de combustible suficiente para abastecer a Gaza durante un periodo de hasta 15 días.
Instalaciones de los pasos fronterizos
Este proyecto de 15 millones de dólares contempla la restauración de las operaciones plenas en el paso de Rafah, entre Egipto y Gaza, así como en los pasos de Karni y Erez, entre Israel y Gaza.
Las mejoras permitirían aumentar el número de camiones que entran en la Franja de 300 a 1.500 diarios, y elevar la cifra de pasajeros que transitan por Rafah de 100 a 2.000 al día.
Implementación de la cadena de suministro
Este proyecto, valorado en 23 millones de dólares, regulará todas las mercancías del sector privado que entren y transiten por Gaza, con el fin de acabar con el sistema actual que permite el desvío, el acaparamiento y la imposición de tasas ilegales por parte de Hamás y otros grupos armados.
La iniciativa también ampliará el número de comerciantes palestinos autorizados a importar productos a Gaza, una cifra que actualmente está limitada por Israel.
El plan tiene como objetivo reducir los precios de los productos básicos en un 45 % y los del combustible en un 65 %, haciendo que los precios vuelvan progresivamente a los niveles anteriores a 2023.
Palestinian Airlines
La reactivación propuesta de Palestinian Airlines probablemente requerirá la cooperación de la Autoridad Palestina, además de la de Israel, dado que Ramala es propietaria de la compañía, la cual fue liquidada en 2020 tras años de operaciones limitadas.
La aerolínea conserva una aeronave —un modelo Fokker— de su flota original, y su mantenimiento es esencial para la supervivencia de la compañía. Sin embargo, el avión, estacionado en el aeropuerto de El Arish (Egipto), ha sufrido recientemente fallos técnicos y requiere reparaciones importantes.
El proyecto, dotado con 5 millones de dólares, busca «ayudar a restablecer la conectividad aérea para pasajeros y apoyar el transporte de bienes esenciales durante el periodo de recuperación», según señala el Programa de Recuperación.
Fuente: TheTimesofIsrael- Traducido por UnidosxIsrael
- Un juez argentino imputa a siete iraníes y a un libanés por el atentado de 1994 contra el centro judío AMIA
- «Esponja marina»: investigadores israelíes desarrollan un aerogel que captura y descompone derrames de petróleo
- Un agente de policía herido en tiroteo frente a sinagoga en Belleville, Ontario, durante Yom Kipur
- Condenan a un israelí a cuatro años y medio de prisión por espiar al ministro de Defensa
- Live Nation Israel anuncia que Boy George actuará en Israel el 4 de noviembre como parte de su gira internacional