Una fuente de seguridad de la ONU indica que el tercer casco azul indonesio fallecido esta semana fue alcanzado por fuego de un tanque israelí y que se encontraron restos de un proyectil cerca del lugar. Las FDI investigan ambos incidentes.

Una explosión en la carretera parece haber alcanzado el convoy de dos cascos azules indonesios que murieron en el sur del Líbano, según declaró el martes el jefe de las operaciones de paz de la ONU, citando los resultados preliminares de una investigación.
Los dos cascos azules de la UNIFIL fallecieron el lunes cerca de Bani Hayyan, en el sur del Líbano, y otros dos soldados resultaron heridos.
Una revisión preliminar del incidente, llevada a cabo por las Fuerzas de Defensa de Israel, determinó que la explosión fue causada por bombas colocadas al borde de la carretera, probablemente por Hezbolá, según informó un oficial militar a The Times of Israel.
En un comunicado oficial, el ejército afirmó que “un examen operativo exhaustivo indica que las tropas de las FDI no colocaron ningún artefacto explosivo en la zona, y que ninguna tropa de las FDI estuvo presente en ella”.
“Las FDI operan contra Hezbolá, no contra la UNIFIL, las Fuerzas Armadas Libanesas ni la población civil libanesa. Las FDI instan a la UNIFIL a evitar su presencia en zonas de combate donde se ha emitido una advertencia a la población civil para que evacúe por su seguridad”, añadió el ejército.
Otro soldado indonesio murió la madrugada del domingo al explotar un proyectil cerca de una de las posiciones del grupo. Según una fuente de seguridad de la ONU, el casco azul fue alcanzado por fuego israelí.
“La UNIFIL está llevando a cabo investigaciones para determinar las circunstancias de estos reprobables sucesos”, declaró Jean-Pierre Lacroix, jefe de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el Líbano, donde el 2 de marzo estalló un nuevo conflicto bélico entre Israel y el grupo terrorista libanés Hezbolá.
El embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, atribuyó la muerte de los tres cascos azules a Hezbolá. Denunció que el grupo lanza cohetes desde aldeas cercanas a las posiciones de la ONU, “poniendo a los cascos azules directamente en la línea de fuego”.
Al ser consultada sobre la declaración de Danon, la portavoz de la UNIFIL, Kandice Ardiel, declaró: «Los invitamos a compartir sus pruebas con nuestro equipo de investigación».
El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, informó en una rueda de prensa que una «bomba colocada al borde de la carretera, muy probablemente un IED» (artefacto explosivo improvisado), fue la responsable del incidente en Bani Hayyan.
El tercer casco azul, que murió la noche anterior, fue alcanzado por disparos de un tanque israelí, según informó a la AFP una fuente de seguridad de la ONU bajo condición de anonimato.
«Se han recuperado restos de un proyectil de tanque» en el lugar, añadió la fuente.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que estaban investigando el incidente.
«Cabe señalar que estos incidentes ocurrieron en una zona de combate activa», declaró el ejército, añadiendo que «no debe asumirse que los incidentes en los que resultaron heridos soldados de la UNIFIL fueron causados por las FDI».
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó enérgicamente el asesinato de los cascos azules, afirmando que tales ataques constituyen “graves violaciones del derecho internacional humanitario… y podrían equivaler a crímenes de guerra”.
“Será necesario exigir responsabilidades”, añadió en un comunicado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Indonesia condenó el martes los ataques “en los términos más enérgicos”, añadiendo que reflejan el deterioro de la situación de seguridad en la región. Indicó que las operaciones militares israelíes en curso han puesto en grave riesgo a los cascos azules de la ONU en el Líbano.
El enviado de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, declaró ante el Consejo de Seguridad que, desde 1978, más de 300 cascos azules de la UNIFIL han muerto, lo que demuestra que el Consejo “debe reflexionar detenidamente sobre la eficacia de este esfuerzo”.
“Podemos ayudar a reorientar los esfuerzos internacionales hacia el apoyo a las instituciones estatales libanesas, la reducción del riesgo para los cascos azules y la presión a Hezbolá e Irán para que cesen sus actividades desestabilizadoras”, afirmó.
Diez países europeos, entre ellos Francia y el Reino Unido, instaron a todas las partes a garantizar la seguridad de la UNIFIL.
“Instamos a todas las partes, en cualquier circunstancia, a garantizar la seguridad del personal y las instalaciones de la UNIFIL, de conformidad con el derecho internacional”, declararon en un comunicado conjunto los ministros de Asuntos Exteriores de Bélgica, Croacia, Chipre, Francia, Grecia, Italia, Malta, los Países Bajos, Portugal y el Reino Unido, así como el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.
De acuerdo con una decisión del Consejo de Seguridad, la UNIFIL cesará sus operaciones a finales de 2026 y se retirará en 2027. En marzo, la UNIFIL contaba con 7.505 efectivos de mantenimiento de la paz procedentes de 47 naciones.
Israel ha sostenido durante mucho tiempo que la fuerza de observación ha fracasado en su misión, haciendo poco para impedir que Hezbolá aumentara su presencia militar cerca de la frontera israelí durante décadas.
Fuente: TheTimesofIsrael- Traducido por UnidosxIsrael
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