Aunque Estados Unidos ha considerado la posibilidad de que Ankara desempeñe un papel en la Franja de Gaza tras la guerra, los funcionarios israelíes se oponen rotundamente.

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan pasa junto a una guardia de honor en el Palacio Presidencial de Ankara, Turquía, durante la visita del primer ministro británico Keir Starmer el lunes 27 de octubre de 2025.
El ministro de Defensa, Israel Katz, y un portavoz del gobierno reiteraron el domingo que Israel no desea el despliegue de soldados turcos en Gaza como parte de una fuerza multinacional destinada a reemplazar a las Fuerzas de Defensa de Israel.
«No habrá tropas turcas sobre el terreno», declaró Shosh Bedrosian, portavoz de la Oficina del Primer Ministro, a la prensa en respuesta a una pregunta.
Israel ya ha expresado su escepticismo respecto al deseo de Turquía de desempeñar un papel en la Gaza de posguerra. Las relaciones entre ambos países —antiguamente aliados cercanos— se deterioraron durante los dos años de guerra, cuando el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, elogió al grupo terrorista Hamás y acusó a Israel de genocidio.
Turquía suspendió su comercio con Israel, anunció el cierre de su espacio aéreo a los aviones israelíes y, esta semana, emitió órdenes de arresto contra 37 funcionarios israelíes, incluido el primer ministro Benjamin Netanyahu, alegando “genocidio” en Gaza. Israel rechaza categóricamente la acusación, y el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, calificó las órdenes de arresto como “la última maniobra propagandística del tirano Erdogan”.
El domingo, Katz mencionó las órdenes de arresto en un tuit en el que afirmaba que Turquía no se involucraría en el futuro de Gaza. El tuit, escrito en turco y dirigido a Erdogan, incluía una imagen animada del líder turco de pie entre las ruinas de Gaza, mirando a través de unos binoculares con tapas que llevaban la bandera israelí.
“¡Lárguense de aquí con esas ridículas órdenes de arresto!”, dice la traducción de la publicación. “Son más apropiadas para las masacres que han cometido contra los kurdos. Israel es fuerte y no tiene miedo. Solo podrán ver Gaza con binoculares”.
Avigdor Liberman, exministro y líder del partido opositor de derecha Yisrael Beytenu, escribió en X que las órdenes de arresto contra altos funcionarios israelíes “explican claramente por qué Turquía no debería estar presente en la Franja de Gaza, ni directa ni indirectamente”.
Sin embargo, Ankara es también un aliado cercano de Estados Unidos y fue un mediador clave en el acuerdo de alto el fuego y liberación de rehenes del mes pasado en Gaza.
El plan del presidente estadounidense Donald Trump para poner fin a la guerra contempla una Fuerza Internacional de Estabilización temporal, compuesta por tropas internacionales, que eventualmente asumiría la seguridad de Gaza, en sustitución de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Turquía ha buscado desempeñar un papel en este plan.
La semana pasada, Turquía convocó una cumbre para debatir sobre Gaza con otros seis países musulmanes. En ella, el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, afirmó que los palestinos deberían estar a cargo de la seguridad en el territorio.
“Nuestro principio es que los palestinos deben gobernar Palestina y garantizar su propia seguridad. La comunidad internacional debe apoyar esto de la mejor manera posible: diplomática, institucional y económicamente”, declaró Fidan tras las conversaciones.
La fuerza aún no se ha constituido, y muchos países exigen que cuente con un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU. Entre los posibles participantes se encuentran Indonesia, Azerbaiyán y Pakistán. La idea de la participación de Turquía ha suscitado reacciones diversas por parte de Israel y Estados Unidos.
Al ser preguntado sobre las objeciones de Israel a la presencia de las fuerzas turcas en Gaza, el embajador estadounidense en Turquía, Tom Barrack, declaró en una conferencia de seguridad celebrada en Baréin a principios de este mes que Turquía participaría.
«El alto el fuego en Gaza no habría sido posible sin Turquía», afirmó Barrack, añadiendo que «de hecho, fue la relación de Turquía con Hamás» la que desempeñó un papel fundamental para alcanzar la tregua.
También reconoció las preocupaciones de Israel, afirmando que nacían de una desconfianza mutua injustificada entre ambos países. Predijo que las relaciones mejorarían.
«Por el momento, creo que todo está en calma. Turquía participará», declaró. Añadió más tarde: «Apuesto, dicho sea de paso, a que si Turquía e Israel mantienen el impulso, si este se mantiene… en poco tiempo veremos un acuerdo comercial entre Turquía e Israel».
El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, declaró el mes pasado que Ankara desempeñaría un «papel constructivo», pero que Washington no impondría nada a Israel en lo que respecta a las tropas extranjeras «en su territorio».
Fuente: TheTimesofIsrael- Traducido por UnidosxIsrael
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