Una nueva investigación revela que Qatar no es un mediador neutral ni un actor humanitario, sino un socio activo en la masacre de Hamás del 7 de octubre y en sus planes de destruir a Israel.

Una nueva investigación del Teniente Coronel (retirado) Jonathan D. Halevi y el Centro de Seguridad y Asuntos Exteriores de Jerusalén (JCSFA) reveló el alcance de la profunda y continua participación de Qatar en el fomento de una mentalidad yihadista entre la Hermandad Musulmana y Hamás.
La investigación subrayó que «Qatar no es un mediador neutral, sino un Estado que brindó a Hamás refugio político, recursos financieros, refuerzo ideológico y alcance global. Al acoger a los líderes de Hamás, mantener los flujos de ayuda que reforzaron su gobernanza y apoyar a las redes clericales que santificaron la violencia y el genocidio, Qatar facilitó la transformación de Hamás en una organización fuertemente armada e impulsada ideológicamente, capaz de perpetrar el atentado del 7 de octubre y de buscar expandir su campaña terrorista más allá de la región».
Los documentos y testimonios examinados durante la investigación apuntan al amplio apoyo político y financiero que Qatar brindó a Hamás, lo que le permitió acelerar el desarrollo de sus capacidades militares.
Como parte de esto, se estableció una red de túneles sin precedentes, se construyó una industria armamentística local y se entrenó a miles de combatientes. Todo esto con el objetivo de desarrollar un plan ofensivo integral, que se implementó en el ataque del 7 de octubre de 2023.
Según los documentos, las bases del plan, denominado «Sistema de Garantía del Fin de los Días», se forjaron años antes e integraron el terrorismo militar, la guerra psicológica y un componente ideológico de genocidio. Este sistema fue diseñado para provocar una escalada drástica y ejercer la máxima presión sobre el Estado de Israel.
La investigación muestra que los líderes de Hamás consideraban a Qatar un socio preferente, y hace más de diez años participaron en conversaciones en Doha sobre lo que se definió como la «Estrategia de Liberación», un plan integral para la destrucción de Israel y la creación de una entidad islámica alternativa en su lugar.
Halevi explicó que el doble papel de Qatar era más profundo de lo que muchos habían valorado previamente, señalando: «Qatar se creó una imagen de mediador y actor humanitario, pero en la práctica, proporcionó a Hamás un sistema de apoyo político, económico e ideológico que le permitió fortalecerse, planificar y ejecutar uno de los atentados terroristas más mortíferos en la historia del Estado de Israel».
También instó a la comunidad internacional a profundizar en el documento que publicó y, con base en ello, a reevaluar las relaciones con Qatar y a dejar de tratarlo como una parte neutral en relación con la cuestión palestina.
«Ignorar la infraestructura ideológica y estatal que facilitó el atentado del 7 de octubre pone en peligro no solo a Israel, sino también la estabilidad regional e internacional», concluyó Halevi. «La lucha contra el terrorismo no puede limitarse a condenas retóricas; requiere denuncia, rendición de cuentas y acciones concretas contra los Estados que lo facilitan».
Fuente: ArutzSheva- Traducido por UnidosxIsrael
- Mamdani se mantiene firme en su decisión de boicotear el Día de Israel, pero promete una seguridad estricta
- «Me gritó que era un violador de niños y me echó»: Joven israelí expulsado de una tienda en Los Ángeles
- Histórico: El primer restaurante kosher del mundo con una estrella Michelin
- Nacida del trauma de su fundador, la creciente red agrícola Rimon Farms Association fomenta la sanación a través del trabajo
- Mientras Israel se prepara para la temporada electoral, los opositores de Netanyahu se enfrentan a un problema matemático