Tras haber afirmado en septiembre que no boicotearía el certamen musical de 2027, la radiotelevisión pública neerlandesa NPO anuncia que no participará en el concurso, dado que la presencia de Israel «suscita diversas reacciones».

Los Países Bajos no participarán en el Festival de la Canción de Eurovisión del próximo año, según anunció este martes la cadena pública NPO, aludiendo a «sensibilidades» en torno a la participación de Israel; esto revierte el anuncio realizado el mes pasado, en el que se indicaba que probablemente formarían parte del evento.
«Sabemos desde hace tiempo que la participación de Israel genera diversas reacciones en la sociedad, además de provocar debates y divisiones… por ello, tras consultar con la Junta de Radiodifusores, la NPO ha decidido no participar en 2027», declaró en un comunicado Jurre Bosman, director de medios de la NPO.
La decisión neerlandesa pone fin a una serie de cambios de postura respecto a su participación, lo que pone de relieve el carácter divisivo del debate tanto en el país como en un ámbito más amplio.
En agosto, la cadena AVROTROS —encargada de seleccionar la candidatura neerlandesa y retransmitir el certamen— se retiró, argumentando que el evento «ya no puede considerarse neutral» dadas las divisiones en torno a la guerra en Gaza, desencadenada por la incursión en el sur de Israel en 2023, liderada por Hamás.
Sin embargo, un mes después, la NPO intervino para sustituir a AVROTROS y asumir la responsabilidad; no obstante, este martes dio marcha atrás en su decisión.
Jet de Ranitz, presidenta ejecutiva de la NPO, reconoció que esto decepcionaría a muchos seguidores neerlandeses de Eurovisión y subrayó que el certamen seguirá emitiéndose a través de los canales públicos.
No obstante, señaló: «Debemos concluir que, por el momento, es demasiado pronto para participar en el Festival de la Canción de Eurovisión en 2027».
«Dadas las sensibilidades en torno a los temas que están sobre la mesa actualmente, hemos decidido dar un paso atrás por ahora», añadió De Ranitz.
El mes pasado, la NPO anunció su decisión de regresar «con cautela» al certamen de 2027, tras «extensas conversaciones» con la Unión Europea de Radiodifusión (UER), señalando que «las sensibilidades» que motivaron el boicot inicial «no han desaparecido».
No está claro qué ha provocado este cambio de postura.
Los Países Bajos participaron en un boicot contra la edición de 2026, junto con España, Eslovenia, Irlanda e Islandia, en protesta por la inclusión de Israel.
Irlanda ya ha anunciado que no participará en el evento de 2027, y el máximo responsable de la radiotelevisión pública española también se ha manifestado a favor de un boicot a Israel, aunque todavía no se ha tomado una decisión definitiva.
A principios de este mes, la radiotelevisión pública checa anunció su retirada, alegando recortes presupuestarios como motivo.
Los analistas han especulado con la posibilidad de que Eslovenia regrese al certamen, tras la salida del anterior gobierno —muy crítico con Israel— y su sustitución por un nuevo primer ministro más favorable a Israel; no obstante, el ente público de radiodifusión sigue siendo un organismo independiente. Tanto Islandia como Eslovenia han solicitado recientemente a la UER más tiempo para tomar una decisión antes de que venza el plazo definitivo.
El certamen del próximo año, el mayor evento musical televisado en directo del mundo, tendrá lugar el 15 de mayo en Burgas, una ciudad búlgara a orillas del mar Negro.
Será la primera vez que la nación balcánica acoja el concurso, tras la victoria de la cantante búlgara Darina Yotova —conocida como Dara— en la edición de este año, celebrada en Viena (Austria), con el pegadizo tema bailable «Bangaranga».
El israelí Noam Bettan obtuvo el segundo puesto con la canción «Michelle», un resultado que inquietó a muchos espectadores, quienes temían que una victoria de Israel agravara las divisiones en torno al certamen.
Israel también alcanzó el segundo lugar en la edición de 2025 y el quinto en la de 2024; unos resultados que probablemente motivaron el anuncio realizado por la UER (Unión Europea de Radiodifusión) en agosto, en el que se establecía que los países inmersos en conflictos armados o que se encuentren en una «situación geopolítica delicada» no tendrían garantizado el derecho a organizar la siguiente edición en caso de resultar ganadores. Cuando Ucrania ganó en 2022, el Reino Unido asumió la organización del certamen de 2023 debido a la guerra que Ucrania mantenía contra Rusia.
Las tres últimas ediciones de Eurovisión estuvieron marcadas por protestas contra Israel y un fuerte despliegue de seguridad ante las amenazas recibidas por la delegación israelí; durante las retransmisiones en directo, incluso se pudieron escuchar abucheos y consignas contra Israel.
Desde su creación en 1955, Eurovisión se ha consolidado como la plataforma definitiva para la música pop, lanzando al estrellato mundial a iconos suecos como ABBA e impulsando las carreras de artistas de la talla de Celine Dion, Cliff Richard y Olivia Newton-John.
La edición de 2026 fue seguida por 131 millones de espectadores —35 millones menos que el año anterior—, una cifra que, al parecer, se vio afectada por el boicot de cinco países en protesta por la participación de Israel.
Fuente: theTimesofIsrael- Traducido por UnidosxIsrael
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